Crítica Prometheus

 Cuando vi el trailer de esta película hace ya un par de meses lo primero que pensé es que en cuanto saliese iba al cine a verla. Después, ya cuando se estrenó, varios amigos y conocidos me hablaron bastante regular de la cinta, sólo uno de ellos me dijo que la película estaba “bien” sin más, lo que me hizo pensármelo dos veces a la hora de ir a pagar la entrada.

Y después de darle varias vueltas me decidí a verla, total, no iba a ser peor que la mayoría de películas que he visto últimamente, y, aunque la película tiene sombras y luces, en términos generales entretiene, aunque ahora matizaré esta afirmación.

Supongo que todo el que haya escuchado hablar de esta cinta sabe que es una especie de precuela de Alien. Sin entrar a destripar el guión , más o menos para situar un poco al que no la haya visto, la película comienza con el descubrimiento por parte de unos científicos de varias pinturas rupestres, datadas en fechas muy diferentes, que muestran un sistema estelar similar. Poco después esos mismos científicos, acompañados de otros cuantos más (creo que se dice que son 17 tripulantes), emprenden un viaje interestelar hacia ese grupo de estrellas reflejado en las pinturas.

Si bien el director, el famoso Ridley scott, no se anda con rodeos y va rápidamente al grano, cosa que es de agradecer, creo que se equivocó de manera estrepitosa con algunos de los personajes, principalmente en el novio de la protagonista de la cinta (Noomi Rapace) que hace las veces de arqueólogo chuloplaya chuleta que no pega ni con cola ni con la cinta ni con su compañera sentimental, un personaje más acorde en una cinta tipo “the fast and the furious” que en una película haciendo de arqueólogo respetado. Lo tengo que decir, este personaje es una cagada monumental.

Aparte de esto, la ambientación de la película está muy cuidada, los efectos especiales y la atmósfera que se respira en el planeta que visitan los científicos  es espectacular, te meten de lleno en todo lo que ocurre, muy bien recreado.

La verdad es que esperaba más de la historia, curioso que en una nave llena de científicos (muchos de ellos no se sabe que hacen allí), las claves de todo lo que ocurre las de el capitán de la misma de manera un tanto improvisada. Por momentos las escenas se agolpan sin orden definido, eso si, creando una buena atmósfera de tensión, pero de manera un poco caótica, llegando a dudar si lo que el espectador ve es real o fruto de alguna especie de pesadilla de alguno de los tripulantes.

Hay que reconocer el mérito que tiene por parte del director introducir escenas un tanto asfixiantes en momentos concretos de la cinta para nublar, en cierto modo, la mente del espectador, una especie de “no cuento nada pero lo que ves te gusta” y funciona, la película cuenta bastante poco, pero sabe, al menos, entretener con dosis de suspense en el momento preciso.

No estamos ante una gran película de ciencia ficción, personajes bastante desacertados, otros directamente inútiles, una historia que en ocasiones convence y en ocasiones  te saca de totalmente de la cinta y  momentos bastante embarullados pero que al final, y como he dicho anteriormente, aportan las dosis suficientes de tensión, con una ambientación casi perfecta y con un desenlace que te muestra de manera clara lo que has ido a ver que te dejan , en términos generales, un buen sabor de boca.

Lejos del nivel de cualquiera de las dos primeras “Alien”. No puedo negar que, con todo lo negativo que la película tiene, que es bastante, es un buen producto palomitero.