Crítica Millenium Los hombre que no amaban a las mujeres

Resulta muy extraño que , en el plazo de algo más de dos años se hayan realizado dos películas basadas en el mismo libro, una novela sueca de gran éxito llamada “los hombres que no amaban a las mujeres” (Este libro pertenece a una trilogía de títulos con los mismos protagonistas). La primera versión de esta novela es una producción, al igual que el libro, sueca, que cosechó bastante éxito en España, y en general en Europa, aunque no llegó con la misma fuerza al otro lado del Atlántico.

La película, con diferencia la mejor de la trilogía, quizás pincha un poco en lo poco ambicioso de su dirección, ya que por momentos recuerda más bien a una cinta de serie  “b”.

Supongo que debido al desconocimiento mayoritario en el mercado estadounidense de esta producción sueca, se pusieron manos a la obra con su propia versión de la novela.

En principio no llama mucho la atención ver dos años después una película que, a fin de cuentas, te cuenta lo mismo que la anterior, pero ahí está la clave de que esta cinta , para mí, fuese imprescindible, su director, David Fincher.

No lo dude ni un segundo y en cuanto he tenido la ocasión (fue ayer cuando la tuve) he ido a ver la película. Y me ha parecido sencillamente genial, estoy convencido de que no hay actualmente en el cine norteamericano un director más apropiado para dirigir esta cinta.

Podríamos empezar por compararla, brevemente, con su predecesora. En primer lugar llama la atención la puesta en escena y la ambientación, más cuidada y conseguida que la anterior, en términos generales las dos tramas estan muy bien contadas pero en esta cinta destaca más la relación entre los personajes, especialmente entre Mikael, Erika y Lisbeth (los dos primeros son los directores de la revista Millenium y la tercera es una enigmática hacker).

Queda mucho más clara la relación entre los tres personajes,  hay una mayor evolución en el personaje de Lisbeth, que se va humanizando con el paso de los minutos y quizás se nos muestra a un Michael más frío que en la versión nórdica.

Hablando ya de la película de Fincher en cuestión, y haciendo un breve resumen de lo que cuenta, todo empieza con un grave traspiés de la revista de investigación “Millenium”, dirigida por Michael, que es acusado de haber publicado información falsa sobre un gran empresario sueco, por lo que su publicación entra en una profunda crisis económica. Poco después, y a modo de aislamiento, Michael Blomkvist acepta un curioso trabajo en una de las zonas más aisladas de Suecia, buscar al asesino de la nieta de uno de los empresarios más rico del país, para lo cuál se trasladará a una de las casas de invitados del rico empresario.

Paralelamente se nos presenta a Lisbeth, una especie de investigadora clandestina que ha tenido una infancia dura y que tiene que estar bajo el control del estado debido a su agresividad e inestabilidad, y veremos como alguno se aprovecha de esta situación.

Durante la investigación del periodista este conocerá a Lisbeth y ambos se pondrán a trabajar juntos en el caso.

He hecho un resumen escueto y muy superficial de toda la trama ya que creo que el que desconozca la saga preferirá que así sea. Hay que decir que la película es más compleja de lo que suelen ser este tipo de títulos, tanto por lo que cuenta como por los personajes que la protagonizan , especialmente estos últimos.

Lo primero que me ha llamado la atención es, aparte de lo ya mencionado de la ambientación de la película, es lo cruda que se muestra en algunos momentos, superando incluso a la cinta Sueca, ya que hay alguna escena que se hace un poco desagradable.

Como no podía ser de otra manera, el ritmo de la película es perfecto, se nos muestra con todo detalle, por un lado la investigación de Michael, y por otro, el pequeño infierno en el que vive Lisbeth hasta que ambos coinciden.

La película, que dura algo más de dos hora y media se me ha hecho hasta corta, Fincher tiene la virtud de meterte en sus películas, de que su atmósfera te absorba, y de que pongas tus cinco sentidos en la pantalla, muy pocos, desde mi punto de vista, pueden conseguir eso hoy día.

Y quizás lo más admirable es que yo ya sabía todo lo que iba a ocurrir, de que el factor sorpresa, que suele ser algo que juega a favor de este tipo de títulos, estaba perdido, y aún así me daba la sensación de que estaba viendo algo nuevo, algo distinto, algo diferente, algo genial.

En cuanto a las interpretaciones, muy conseguida la interpretación de Rooney Mara en el papel de Lisbeth Salander, un personaje enigmático y oscuro, que no muestra emociones casi en ningún momento de la cinta.

La interpretación de Daniel Craig en el Papel de Michael está algo menos conseguida, También es cierto que su personaje no es tan complejo como el de Lisbeth, pero su interpretación, siendo correcta, no va mucho más allá.

Destacable también es el trabajo de los secundarios, en especial Christopher Plummer como el anciano y rico empresario, Robien Wright como la co-directora de la revista y Stellan Skarsgård como uno de los familiares del acaudalado anciano.

Una película imprescindible, aún teniendo todavía demasiado reciente la versión sueca.

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