Crítica Korn the path of totality

La verdad es que se me hace muy extraño hacer este comentario sobre el que en su momento fue mi grupo preferido ya que han llegado un punto en el que cada disco es tan diferente al anterior, dan tantos bandazos que ya no se lo que pensar de ellos y lo que es peor, cuál será el destino de los chicos de  Bakersfield.

Si hace poco más de un año nos prometían volver a sus inicios, trabajando con el mismo productor que en sus dos primeros trabajos, y faltaban claramente a su promesa ya que, aunque el disco no era malo, dejaban de lado los sonidos electrónicos y las pro tools, y eso es de agradecer, tampoco llegaban a crear ese sonido tan característico de sus primeros trabajos, haciendo un disco que aunque sonaba más a Rock y más a Korn que cualquiera de sus últimos discos, estaba lejos de ser el tan comentado “regreso a las raíces”.

Sobre este “The path of totality” ¿Que puede decir un oyente que normalmente escucha Grupos de Rock en todas sus vertientes desde Led zepellin, Deep Purple hasta Pearl Jam, Slipknot y hasta día de hoy, Korn? Pues lo primero es que esto no es un disco de Rock, ni mucho menos, y que de Korn aquí sólo queda la voz de Davis, Ya que los sonidos de Guitarra, bajo y batería suenan a cualquier cosa menos a Korn, seguro que cualquier programa informático hoy día puede crear esos sonidos instrumentales sin necesidad de utilizar a músico ninguno.

¿Decepción? Por supuesto, aunque viendo hace un par de semanas comentarios de Davis a través de facebook diciendo que le encantaba una canción de David Guetta pues…

Tampoco uno esperaba una obra maestra de este disco, ya que me dejó desconcertado el que en cada canción iban a trabajar con famosos dj´s de un estilo de música electrónica llamado “dubstep”, pero si hace un año afirmaban que volvían a sus raíces, este giro de 180 grados, olvidando por completo esa promesa, es cuanto menos para preocuparse.

No voy a entrar a valorar este trabajo como hago normalmente canción por canción porque no entiendo nada de música electrónica ni me atrae, respetando, obviamente, que haya un público al que este disco le pueda gustar. Tampoco es que me considere un crítico de Rock pero llevo muchísimos años escuchando este estilo musical y de lo que si que puedo hablar es de lo que me gusta más o me gusta menos, y este disco en concreto no me gusta nada.

He escuchado el disco completo unas cuatro veces, me ha costado, lo reconozco. Conforme lo escuchaba he pasado del cabreo a la indiferencia, de la indignación al aburrimiento. Es duro ver como tu grupo preferido pasa de hacer discos enfocados a llenar estadios a hacer discos encaminados, supongo, a llenar discotecas.

La verdad es que hubiese sido de agradecer que en este trabajo se hubiese prescindido de usar el nombre de Korn, y se hubiese llamado algo así como “Davis dj´s sessions”, porque es lo único característico de Korn que queda en este disco, La voz de Jonathan. Y así gente como yo no nos hubiésemos llevado semejante fiasco.,

Habrá gente a quién este disco le guste, ya que en otras ocasiones, puntualmente, Korn ya había trabajado con sonidos electrónicos en discos anteriores y, si bien a la mayoría de los seguidores veteranos no nos hacía mucha gracia ese giro de tuerca en su sonido, a algunos de los nuevos seguidores o fans si les llamaba la atención ese cambio.

Quizás este sólo sea otro bandazo más de una banda que parece que lleva años perdida, Quizás en su próximo disco vuelvan a prometer sonidos “old school”, quizás el próximo disco sea junto a David Guetta o Bob Sinclair, dos de los dj´s de moda en cualquier discoteca del mundo, quién sabe lo que nos espera…

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