Crítica Session 9

 Hace unos días, o más bien semanas hice un comentario sobre una película “Transsiberian”, película bastante irregular dirigida por un tal Brad Anderson , y comenté que el hecho de ver esa película se debía en gran parte a su director, ya que hace tiempo ví una de sus películas “El maquinista”, y me llamó bastante la atención.

Pues con esta “Session 9” tenemos otra de las películas de este joven cineasta, película en este caso de miedo, aunque tampoco es de las que te hace saltar del asiento debido a sus repentinos “impactos visuales”, es un terror más apoyado, principalmente en la ambientación del film, se desarrolla en antiguo hospital psiquiátrico abandonado (muy típico) y sobre todo en lo inestables que se presentan todos los personajes, dando la sensación de que ninguno de ellos está en sus cabales .

La historia es muy sencilla, demasiado para mi gusto, un grupo de albañiles o algo similar tienen que descontaminar el antiguo hospital para que en el plazo de dos semanas el ayuntamiento de la ciudad se pueda trasladar a esas dependencias. La primera parte de la película se apoya casi exclusivamente en imágenes un tanto siniestras del interior del hospital y en mostrarnos las rarezas de cada uno de los personajes, la historia prácticamente no avanza y si no fuese por que la película se desarrolla en una institución de salud mental abandonada no habría mucho donde rascar.

Ya avanzada la película, y debido a ciertas tensiones que se dan entre los protagonistas, el film va tomando color, siempre con un ritmo bastante lento, con esa sensación muy típica del cine de terror de que estamos apunto de presenciar algo llamativo que se va demorando más y más.

La película consigue mantener la tensión en el espectador a duras penas, ya que , como dije antes la historia es muy flojita, si bien no cae en los tópicos del susto fácil y hasta cierto punto el final de la cinta es algo sorprendente. Los personajes son bastante enigmáticos y poco comunicativos, dando la sensación de que más de uno se ha escapado del centro psiquiátrico que están adecentando.

Se abusa en exceso de esa sensación de que algo “grande” va a pasar sin que realmente pase nada hasta los 10 minutos finales. Supongo que muchos de los que hayáis visto la película o vayáis ha hacerlo en breve intuiréis más o menos por donde van los “tiros” conforme vayan pasando los minutos.

Para ser justos tampoco estamos, bajo mi punto de vista ante una película mala, Esta bien rodada y las interpretaciones están a buen nivel, y, como dije antes, la tensión se va manteniendo más o menos durante la película. Lo que pasa es que la historia es simple, demasiado simple, que se va estirando como un chicle debido sobre todo a la ambientación de la película, y cuando esta acaba te da la sensación de que te han contado muy poquito, dando la sensación de que se podía haber aprovechado bastante mejor toda la puesta en escena, que por típica no deja de ser muy interesante.

Anuncios

Crítica No habrá paz para los malvados

Por regla general aquí en España tenemos la tendencia a pensar que nuestro cine no es muy llamativo para el espectador en general. Yo , sinceramente lo pienso y creo que el problema viene principalmente porque tenemos una idea de que la mayoría de las películas son “raras”, o quizás directamente no enfocamos nuestro cine hacia una vertiente algo más comercial, contando historias menos personales y minimalistas para dar un enfoque algo más amplio.

El ejemplo de que el cine español, cuando crea ese enfoque más amplio funciona (desde el punto de vista comercial), son las comedias, que suelen ser con diferencia las citas nacionales que más recaudan.

Y yo también metería en este saco de películas que funcionan bien en taquilla a títulos como el que nos ocupa, y en este caso con el premio extra de que estamos ante una gran película de cine negro, con una muy buena historia, bien contada y mejor interpretada. Ya nos demostró este director con su obra “la caja 507” que se maneja muy bien en películas que tratan sobre temas bastante oscuros de nuestra sociedad.

En esta “No habrá paz…” se nos presenta a un Coronado como un agente de la policía nacional, alcohólico y solitario, que, debido a sus excesos se ve envuelto en un triple asesinato, esto se nos mostrará apenas cuando la película lleva diez minutos. A partir de aquí, el agente intentará, de alguna manera, ir eliminando posibles pruebas que lo incriminen , a la vez que la policía, es decir, sus compañeros, irán investigando, de manear oficial, que ocurrió realmente en este triple crimen.

A partir de aquí iremos viendo como , por casualidad o no, Santos Trinidad (Vaya nombrecito más apropiado para Coronado) va descubriendo una trama bastante más compleja de lo que se podía esperar, a la vez que la investigación oficial va mostrando los entresijos por un lado de los cuerpos de seguridad del Estado y por otro de algún que otro ministerio.

Es interesante pararse en este punto ya que el director tiene especial destreza en hacernos ver las incompetencias e irregularidades que algunos funcionarios del Estado pueden llegar a cometer, a veces en beneficio propio o simple y llanamente por entorpecer a otros compañeros.

Poco a poco la película nos va introduciendo en un juego del ratón y el gato, dando pistas sobre lo que está ocurriendo pero sin ninguna prisa, haciendo al espectador esperar hasta los últimos minutos de cinta para ponernos encima de la mesa todas las piezas del puzzle. Y haciendo que la trama de la película vaya cambiando lentamente, y por que no decirlo, sorprendentemente.

Incluso me atrevería decir que la cinta deja abierta varias interpretaciones de lo visto al espectador, debido a lo complejo de la cinta y al pasado de algunos de sus protagonistas.

En cuanto a las interpretaciones sólo decir que Coronado borda este tipo de papeles y este caso no es una excepción. Genial en la imagen de policía machacado y de vuelta de todo, alcohólico, enigmático y reservado a partes iguales.

El resto de actores , aunque están a muy buen nivel, no tienen la suerte de interpretar un personaje tan complejo y con tantas posibilidades como el de Santos Trinidad.

Volviendo a lo que comenté al principio, esta película es la prueba de que el cine español puede hacer muy buenas películas, llamativas para el gran público y que estoy seguro que será una de las grandes triunfadoras en las taquillas de los cines españoles en este 2011.