Crítica El hundimiento

Interesante propuesta la que se nos muestra en esta película sobre los últimos días de Hitler y los momentos posteriores a su muerte en el bunker de Berlín.

La película comienza con la contratación por parte del Fuhrer de su secretaria personal. Contratación que se hace bajo unas condiciones un tanto peculiares , debido a las medidas de seguridad que tiene que tomar el dictador en todo momento. Sorprende la imagen que se nos muestra de Hitler , una persona tremendamente educada y paciente, muy correcto en el trato con todos los que les rodean, incluso siendo familiar con las candidatas a ocupar el puesto.

A renglón seguido la acción avanza dos años y medio y nos traslada a una asolada Berlín, que está siendo atacada por el ejercito ruso ante la imposibilidad del mermado ejercito alemán para repeler los ataques de los comunistas. Podemos ver aquí los primeros roces entre Hitler y sus superiores , el primero que quiere negar la evidencia de la pérdida de Berlín y los segundos , más realistas, que ven que la invasión es un hecho y que quieren , de un  modo u otro abandonar Berlín para no verse en manos Rusas.

Como suele ser habitual no quiero adentrarme mucho más en la historia de la película y si en los detalles que más me han llamado la atención en ella. Especialmente destacable es, por un lado, el abandono que va sufriendo el dictador por parte de los suyos, no sólo en el Bunker de Berlín, sino en su idea de poder rechazar las acometidas del ejercito soviético, idea que sólo mantiene él en contra de la opinión de sus principales cargos militares. Al final sólo Goebbels y su esposa acompañaran al dictador en sus últimas horas en el bunker. Por otro se nos muestra un Hitler muy cercano y protector con todos los suyos , que sólo cuando ve que las circunstancias lo superan pierde los papeles y muestra, ahora sí , la cara quizás más conocida del dictador (su odio a los judios principalmente). Otro punto destacable sería la figura de Eva Braum, personaje muy bien trabajado, que oculta la realidad de la guerra bajo un manto de alegría y ganas de fiesta (dando la sensación n sus primeras apariciones de haber perdido la cabeza).

Tratamiento aparte merece la figura de Goebbels y su esposa e hijos, es sobrecogedora alguna de las decisiones que toma la pareja , por su frialdad y también por la cobardía que muestra él en uno de los momentos más críticos (el que más) que tiene que vivir la pareja en el Bunker, alguna de las escenas son muy duras más que por lo que muestra por las consecuencias que tendrá.

En cuanto a las interpretaciones sólo se puede calificar como magistral la interpretación de Bruno Ganz como el Fuhrer, cuidando los gestos al detalle, las expresiones, bordando los cambios de humor tan repentinos del personaje que interpreta.

El resto de actores cumple , destacando quizás especialmente a Juliane Kohler en el papel de Eva Braun, ya que transmite muy bien esa sensación de falsa euforia que muestra especialmente en la primera parte de la película. En el aspecto negativo en cuanto a actores se refiere destacaría a la actriz que interpreta a la secretaria de Hitler, ya que veo una interpretación a la que le falta fuerza.

El ritmo general de la película es algo lento , me parece necesario para la narración pero creo que puede hacer que algunos espectadores se puedan aburrir, en este sentido habría que decir que es una película para ver tranquilamente, ya que tiene multitud de detalles que pueden pasar inadvertidos si no se presta suficiente atención.

En cuanto a la duración creo que puede ser algo más larga de lo aconsejable, especialmente en los momentos posteriores al suicidio del dictador, quizás esto se deba a que ese es el momento más esperado del film y que , una vez ocurrido el resto de la historia pierde fuerza.

Estamos ante una gran película, destacada especialmente por lo complejo de los personajes y la relación entre ellos y, sobre todo , por el cuidado tratamiento que se da a las últimas horas del dictador en Berlín.

 

 

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