Crítica Cartas desde Iwo-Jima

Creo que era necesario ver las dos películas sobre las segunda guerra mundial que había rodado Clint eastwood sin dejar pasar mucho tiempo entre una y otra , y en mi caso he podido verlas las dos el mismo día, y la verdad es que son dos películas totalmente diferentes , incluso diría que noto mas sensibilidad y ternura en esta segunda película. No son secuelas , ni se hace necesario ver una para poder disfrutar de la otra , aunque sería aconsejable poder ver las dos, principalmente por que son dos grandes películas.

Si en la primera entrega “banderas de nuestros padres” Eastwood se centraba en destacar el papel de títeres que tenían los supuestos héroes de guerra, en esta segunda película Eastwood se centra más en el campo de batalla , ya que la cinta se desarrolla íntegramente en la isla japonesa , exceptuando ciertos “flashbacks” que tiene nuestros protagonistas y que después comentaremos.

Este film trata , ya que no lo he dicho antes , de la versión japonesa de la invasión americana de la isla , es decir, de como , los soldados del imperio japonés vivieron , según la visión de Eastwood, la llegada y posterior toma por parte del ejercito americano de esta isla nipona. La película no ha sido doblada al castellano y esta subtitulada íntegramente, detalle que quiero destacar por si a algún futuro espectador no les gustan las películas subtituladas.

Todo comienza, al igual que en la primera película , con los preparativos para la batalla por Iwo-Jima, donde ya se nos empieza a mostrar los primeros problemas logísticos que tiene el ejercito nipón. Conforme avance el metraje se irá viendo las diferentes vicisitudes que tienen que atravesar los soldados japoneses, especialmente cuando el ejercito americano llega a las costas isleñas. Durante toda la narración se irá mostrando a diferentes protagonistas redactando cartas que nunca llegarán a manos de sus receptores, que siempre son seres queridos, y se nos mostraran, a modo de “flashbacks” escenas de los redactores de las cartas en su vida antes de la guerra , lo que nos hará sentir con una mayor sensibilidad todo lo que los soldados plasman en el papel.

Conforme la batalla avanza los ánimos de los soldados van decayendo, y van surgiendo las reacciones de miedo en los jóvenes japoneses, que afrontarán estos duros momentos de diferentes formas.

El ritmo de la película puede pecar de una cierta lentitud y quizás los minutos finales de la película se pueden hacer algo largos, ya que el desarrollo de la película es muy similar en todo momento, pero en términos generales esta “cartas desde Iwo-Jima” es una película que nos muestra de manera muy cercana los miedos de unos soldados que se saben perdedores de una batalla casi antes de empezar la contienda, la lealtad de los soldados y los mandos nipones hacia el imperio japonés y sobre todo las reacciones de nuestros protagonistas a una derrota segura.

En cuanto a la interpretación , algo en lo que falla estrepitosamente la primera de estas dos películas, en esta segunda entrega el nivel general mejora notablemente, a lo que ayuda la versión original, especialmente destacado el papel , y también el personaje del general Kuribayashi, interpretado por un convincente Ken Watanabe.

Como dije al principio de este comentario, no es imprescindible ver las dos películas para entender a cada una de ellas individualmente, aunque , debido a su calidad y a la diferente visión que se  nos muestra en los dos títulos si sería recomendable su visionado.

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Crítica Banderas de nuestros padres

Lo prometido es deuda y ya comenté, creo que fué ayer que debido a la obligación de tener que estar en casa por enfermedad iba a darle un empujón al blog en cuanto a comentarios cinematográficos se refiere, y aquí tenéis otra muestra.

En esta ocasión la película visionada ha sido “banderas de nuestros padres” , dirigida por el incansable Clint Eastwood, que para la edad que tiene el hombre es uno de los directores americanos que más película estrena al año.

En esta película se vuelve a tocar, por enésima vez, la temática de la segunda guerra mundial, en este caso centrándose en la famosa foto, que después se convirtió en famoso monumento, de la toma de la isla de Iwo-jima por parte de los americanos, arrebatándosela a los japoneses, y la culminación de ese momento representado en la colocación de la bandera por parte de un grupo de jóvenes soldados norteamericanos (ese momento es lo que recoge la foto)

La película gira en torno a este hecho, mostrando en sus primeros minutos los preparativos por parte del ejercito americano del ataque a la isla, y las relaciones entre los soldados que posteriormente serán los protagonistas de una de las instantáneas más famosas de la segunda guerra mundial. Es muy destacable el esfuerzo que hace el director por transmitir la idea al espectador de que los soldados están muy lejos de mostrarse como héroes o , simplemente como líderes carismáticos dentro de un grupo , más bien todo lo contrario. Se nos muestra a un grupo de chavales temerosos y dubitativos, sin ansias de gloria o de victoria.

Se dará posteriormente un salto en la narración para mostrarnos a los héroes de Iwo-Jima ya en casa, recibidos como héroes, y utilizados de manera descarada por las autoridades americanas para seguir haciendo caja para poder financiar la guerra, se mezclaran estas secuencias de los héroes en casa con escenas de la batalla contra los japoneses en la isla ya mencionada, que nos hará entender mejor el porque en ningún momento, ninguno de los tres protagonistas, ninguno de los héroes , se ve como tal , y si como tres chavales con muchísimos cargos de conciencia y que , por casualidades de la vida, fueron los que tuvieron que colocar la bandera americana en el momento en que un fotógrafo tomaba la famosa foto.

Gusta la forma en la que Eastwood nos muestra la utilización descarada que hacen las autoridades americanas de los chavales , tratándolos como auténticos monos de circo. Aunque la manipulación de los chicos es evidente se nos muestra como algo bastante natural.

En la parte negativa del film es obligatorio hablar de los tres actores protagonistas, que realizan una interpretación mejorable, con un Ryan Phillippe (el rubio que hace de enfermero) que no transmite nada al espectador, constantemente con cara de “que hago yo aquí” y con un Adam Beach , que interpreta al soldado indio, realizando una actuación sencillamente lamentable cuando , por su personaje, el más complejo de los tres protagonistas,  tenía argumentos más que sobrados para haber realizado una gran actuación , pero cuando un actor no da la talla , por muy bueno que sea su papel, la interpretación quedará en evidencia , y en este caso el resultado es más que deficiente.

Por lo demás decir que Eastwood vuelve ha realizar una película más que aceptable , con grandes momentos, que si bien peca de algunos grandes fallos (como los que he comentado anteriormente) y toca una temática más que usada ya en films anteriores, da un toque diferente a las narraciones cinematográficas realizadas anteriormente, quizás sobre todo por su utilización de una famosa foto para trazar a través de aquí una crítica a la utilización de los soldados por parte de los gobiernos y en general una crítica a la guerra en general.