Crítica Blade runner

Esta es una de esas películas que llevaba años queriendo ver y que, sorprendentemente nunca había visto. Al parecer hay tres versiones (creo que son tres) de este título del cual yo he podido ver el último , el denominado “final cut”.

Todos los comentarios que me habían llegado de esta cinta eran de alabanza hacia la misma, colocándole la arriesgada etiqueta de “obra maestra”.

Suele pasar en estos casos que esperas algo sobrecogedor , que te deje sin aliento, que te suponga un antes y un después en la historia del cine y por desgracia he de decir que para mi no ha sido nada de esto.

Corre el año 2019 en la ciudad de Los Angeles, los replicantes (robots con apariencia humana) sirven como “animales” de carga en planetas colonizados por humanos, pero estos replicantes se sublevan hasta el punto de que se ordena su destrucción. Unos cuantos de estos replicantes logran colarse en la Tierra y para localizarlos y destruirlos se confía en Rick Deckard (Harrison Ford) un Blade runner (lo que viene a ser un caza replicantes).

La película se muestra en todo momento confusa y por momentos inconexa, con un ritmo lento hasta aburrir y con una falta de química entre los personajes muy llamativa, lo que hace que algunas relaciones entre los protagonistas no se hagan nada creíbles. Tampoco me parece la historia excesivamente compleja (si los personajes) y la verdad es que desde el primer minuto hasta el último tuve la sensación de película , en mi modesta opinión, sobrevalorada.

Las interpretaciones en su mayoría dejan un tanto indiferente, aunque habría que destacar a Rutgher Hauer en el papel de replicante, la interpretación más conseguida de todas y el personaje más complejo de la cinta, hay momentos en los que su presencia casi asusta.

Es muy destacable su puesta en escena, creando una ciudad de los Ángeles caótica e hipnótica a partes iguales (a lo que ayuda la música de Vangelis) y que ha servido a muchas películas posteriores para crear ciudades futurista basadas en esta descorazonada Los Ángeles.

Quizás sea el hecho de que han pasado muchos años por esta cinta y algunas cintas de un estilo similar por mis retinas, quizás es como muchos dicen una película que gana con los visionados (volveré a verla en un futuro no muy lejano) o quizás sea , simple y llanamente, que no me ha enganchado desde el principio y me ha parecido una película más bien aburrida y pesada, muy lejos de lo que yo esperaba.

En fin, no todas las obras maestras gustan a todo el mundo y como se suele decir , para gusto los colores.

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Crítica Pequeña Miss Sunshine

Es lo malo que tiene estar enfermo, en mi caso con neumonía (espero que ninguno hayáis pasado por esto) que al no poder salir de casa tienes todo el tiempo del mundo para hacer todas aquellas cosas que normalmente, por falta de tiempo y de ganas, no sueles hacer. También es verdad  que con 40 de fiebre excepto estar en la cama  y pasarlo mal no te apetece hacer nada más. Así que cuando mi amigo el mercurio baja un poco y me deja algo de fuerzas, intento aprovechar para no aburrirme del todo y en mi caso he decidido ver todas esas películas que tenía pendiente ver hace meses (o años), así que en los próximos días , si la salud me lo permite , dejaré unos cuantos comentarios cinematográficos por el blog para que podais echarles un vistazo, ya que he podido ver unas cuantas películas estos días (y las que me quedan por desgracia, ya que esto va para largo).

Entre esas películas que llevo meses queriendo ver y que , por diversos motivos , no he podido disfrutar (en este caso ha sido un disfrute) tenemos esta “pequeña Miss Sunshine” una divertidísima road movie con tintes bastante dramáticos. No se puede decir que sea una película de humor y casi me atrevería  a decir que es más bien un drama con el que sueltas una sonrisita de vez en cuando y que , dentro de secuencias bastantes tristes su dúo de directores nos dejan guiños impregnados de buen humor.

La película comienza con una breve presentación de los protagonistas, que nos deja muy claro desde el primer momento los puntos débiles de cada uno de ellos: un padre de familia que se muestra como un triunfador cuando es todo lo contrario , una esposa cansada, un hijo obsesionado con Nietzche que ha hecho votos de silencio, el hermano de la esposa, el cual acaba de intentar suicidarse, un abuelo drogadicto y ella, la protagonista de la cinta , la hija pequeña de la pareja, una encantadora y gordita rubia con ojos claros que , sorpresas de la vida, tiene una invitación para participar en un concurso de belleza en la otra punta del país.

Con este “cuadro” de personajes y debido a la situación de la familia, economicamente hablando, todos se ven obligados a embarcarse en una furgoneta vieja para hacer unos cuantos kilómetros de viaje.

En ese viaje iremos descubriendo las diferentes relaciones que tienen los protagonistas, magníficamente interpretados por actores que quizás no pertenecen a la élite de Hollywood pero que normalmente suelen ser más que competentes en sus interpretaciones. Todos y cada uno de ellos irán atravesando diferentes crisis por motivos muy dispares hasta llegar al destino final, la competición de belleza de la cría.

Si bien en los primeros minutos del film este puede parecer algo lento,esto  se hace imprescindible para poder entender las diferentes relaciones que tienen entre ellos los protagonistas (magnífica la escena de la comida en la casa familiar) conforme el metraje va avanzando el ritmo va a más y hay momentos tremendamente divertidos y disparatados (esa furgoneta…).

Muy destacable también es el personaje del abuelo de la familia , un viejo mal hablado que quizás es de todos el que tiene mejor fondo (interpretado por un genial Alan Arkin) . Tanto el personaje como la interpretación son dignas de recordar.

Si tuviera que poner un “pero” a la película podría ser el final de la misma, que puede resultar un tanto excesivo aunque se puede dar por bueno después de la entretenida hora y media anterior que nos ha hecho pasar esta familia de locos.