Crítica Sin límites

 Me llamó la atención el anuncio de esta película cuando decía algo así como “una pastilla cambiará tu vida” (no era exactamente así pero mas o menos) he de reconocer que me despertó cierto interés el ver que tipo de pastilla era esa, los efectos que tenía y cual sería el resultado de semejante cuadro. Desgraciadamente el resultado es bastante pobre ya que como se suele decir , y para esta película va como anillo al dedo , el que mucho abarca poco aprieta, y ahora mismo os explico el porqué.

Todo comienza mostrando a un Escritor en horas bajas (un sosete Bradley Cooper) que, curiosidades de la vida se encuentra a su ex-cuñado, un Camello fashion que, viendo el lamentable estado del escritor le ofrece, de manera gratuita , una pastilla que hará que use el 100 % de su cerebro (en esa conversación el camello explica que sólo usamos un 20 %).

Obviamente Eddie Morra (ese es el nombre del escritor) se tomará la pastillita milagrosa que le causará un efecto inmediato , haciendo que este pobre desecho se convierta en un ser extremadamente inteligente, la verdad es que exageran en este punto hasta tal límite que nuestro amigo Eddie será capaz de aprender un idioma con sólo escuchar unas cuantas frases de este.

Evidentemente el fracasado escritor, viendo el poder de la droga que acaba de consumir se pone a escribir con toda la inspiración del mundo (aparte de otras cosas que no comentaré). Lo malo vendrá cuando se de cuenta que la pastillita tiene un efecto de 24 horas , mas o menos, y obviamente busca a su excuñado para que le facilite una nueva dosis.

Durante una accidentada visita a casa de su ex-cuñado, Eddie conseguirá una gran cantidad de pastillitas de la alegría, aunque el precio será alto, ya que a partir de aquí comenzarán los problemas de nuestro amigo.

Con su nueva condición de iluminado, el ex- escritor frustrado se mete de lleno en el mundo de las finanzas y es ahí donde conocerá a De Niro , un gran gurú de esto de la compra-venta de empresas.

Con todo este planteamiento previo , puede parecer que la película es bastante interesante , y de hecho, si bien se nos deja claro desde el principio que  la cinta no pretende pasar a la historia, el argumento se va diversificando a medida que van pasando los minutos y se va creando una trama que mantiene al espectador bastante atento a la película.

Y aquí radica el gran problema del film, que introduce en una cocktelera un gran número de ingredientes para no sacar nada jugoso al final.

Todos los problemas que le van a surgir a Eddie acaban en un desenlace torpe y simple, creando la sensación al espectador de que ciertos actos que irán ocurriendo durante la película no tendrán repercusión alguna , algo poco creíble. Hay una tendencia durante la cinta a enredarlo todo un poco más de la cuenta y eso , normalmente exige un desenlace con un mínimo de complejidad que aquí no ocurre. Ese es el problema de querer darle al espectador la solución de la ecuación en cinco minutos y dejando muchos asuntos en el tintero.

Los actores cumplen en general, ninguno borda el papel porque tampoco hay mucho donde bordar, los personajes en general son bastante típicos y no exigen a ninguno de los actores un derroche de facultades.

Bueno, otra película más que da la sensación que puede llegar a entretener pero que al final te deja un con sensación de que la historia está muy poco trabajada y no consigue su objetivo.

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Crítica Firewall

Siempre que veo películas sobre genios informáticos, en este caso es un jefe de seguridad de un pequeño banco, volcado en las posibles incursiones que puedan hacer los hackers por la red, pienso en lo fácil que parece en una película robar miles de millones sólo con pulsar un botón , o un par de ellos , y lo fácil que suele ser también , como no podía ser de otra manera, revertir el proceso con pulsar , en este caso tres botones (ya que siempre la solución suele ser algo más compleja) y es por esa cuestión, principalmente , por lo que estas películas no me apasionan, y si además la historia es de lo más simple que he visto en años y el director tampoco pone mucho empeño en darle un poquito de chispa a la trama nos quedamos con esta sosa y predecible “firewall”.

Todo comienza con la negociación de fusión entre el banco donde trabajo Jack Standfield (Harrison Ford), un pequeño banco, y un gigante de la banca, negociaciones que no van del todo bien debido a la actitud tosca de Jack , que pronto abandonará la reunión junto con su socio, poco después ambos colegas se reunirán de manera inesperada con un joven ejecutivo muy interesado en el trabajo de Jack, que le propone a este un negocio bastante atractivo (a Jack y a su socio).

A partir de aquí comenzarán los problemas para el bueno de Jack (interpretación que Harrison Ford parece que realiza con la mayor de las desganas del mundo) ya que ese joven ejecutivo que le propone ese suculento negocio sólo quiere robar el banco donde trabaja nuestro protagonista, robo que se realizará mediante transacciones realizadas por ordenador, nada de hacer reventar la caja del banco .

La historia es aburrida , monótona y falta de ritmo a partes iguales, sorprende que en películas de este tipo los realizadores no consigan en ningún momento llamar la atención del espectador , cosa que podrían hacer si al menos se dignasen a “tomar prestado” algunos recursos que ya hemos visto en títulos de este tipo que al menos se preocupan por procurar que el espectador no aparte la vista de la pantalla para mirar el reloj.

Ni siquiera las escenas que se supone que son las más intrigantes de la película consiguen animar al espectador (a mí en este caso) ya que carecen de fuerza por completo y son predecibles desde el mismo minuto en que comienzan.

Entre el grupo de matones que intentarán forzar a Jack a que cometa el ciber-robo (no se si es la terminología correcta) están , como no podía ser de otro modo el jefe malote y muy inteligente, los dos tipos duros que lo acompañan y que no dudan de él en ningún momento, el torpe del grupo y el chico dubitativo que sabe que no está realizando una buena acción.

Como ya comenté antes se ve a un Harrison Ford que transmite una cierta desgana en su interpretación (no será porque el chaval está mal pagado) y que no transmite prácticamente nada al espectador. El resto del reparto realiza una interpretación correcta, tampoco los personajes dan para mucho.

Con los presupuestos que se manejan en la industria de Hollywood y con los actores que interpretan estas cintas se debería exigir mucho más a todos los que hacen posible este tipo de títulos, ya no pido hacer una obra maestra o una película imprescindible pero ¿tanto cuesta hacer una película entretenida? ¿De esas que se denominan “para pasar el rato”? Creo que tampoco es mucho pedir. Pues nada, otra cinta más que no llega ni a eso…

 

 

Crítica La prueba

He de reconocer que en estos días que he estado , y sigo estando , en cama por enfermedad he estado viendo las películas que tenía pendiente ver desde hace ya, yo diría que años (ya lo comenté en días pasados) pero he hecho trampa , comencé viendo las películas que más me llamaban la atención y deje para el final aquellos títulos que pensaba que menos me iban a gustar (esta película está entre estos últimos) y he de decir que no me he equivocado.

Hace algún tiempo ver en el cartel el nombre de Al Pacino era sinónimo casi de ver una buena película , o al menos de ver una película interesante en algún sentido , bien por el director, por la temática , por el guión , y como no por la interpretación del actor. Desgraciadamente en los últimos años sucede casi lo contrario, ya que los últimos títulos interpretados por este genial actor no llegan ni al calificativo de “decentes” , siempre bajo mi humilde opinión (que nadie se me enfade), aunque supongo que en esto tendrá que ver fundamentalmente la cantidad de ceros que lleve el cheque que se le entregue al bueno de Al al final de sus trabajitos.

Centrémonos en la película, una aburrida historia de como un veterano agente de la CIA (Pacino) recluta a un joven prometedor (Colin Farrell) para incorporarlo a la famosa agencia, de como este último es entrenado, mostrando, como no, la valía del chaval, el cual es el mejor de cuantos han pasado por la academia, algo que nunca se ha visto antes en una película de este estilo (lo raro es no verlo).

No podía faltar en este tipo de cintas la chica guapa e inteligente que acaba cautivando al joven, los momentos de duda del protagonista y la palmadita en el hombro del duro pero comprensivo instructor (Al Pacino) que llega para animar al prometedor futuro agente en los momentos más críticos.

Como podéis ver por lo que llevo contado la película es una más de esos cientos de títulos que se han hecho sobre espionaje , agencias de inteligencia y demás , pero en este caso sin aportar el más mínimo granito de originalidad, siendo una película hasta este punto aburrida y lineal, que por momentos recuerda a las famosas cintas de serie B que nos emite todos los fines de semana antena 3.

La película se anima levemente cuando Farrell ya es un agente y se le encarga una misión (llevamos ya casi una hora aburriéndonos). Aquí si que hay ciertos momentos en los que la historia se muestra interesante incluso llegando a confundir levemente al espectador, aunque esto dura poco ya que tampoco hay mucha historia que contar y cuando la cosa se va animando llega el momento del quién es quién que ocurre en este tipo de cintas, explicaciones fáciles al pequeño embrollo, desenlace casi ridículo y punto y final.

Y es que no hay más que contar y si lo cuento os fastidiaría la película a todo aquel que no la haya visto y tampoco es mi intención.

Otra de esas películas fáciles , aburridas, típica con muchos tópicos, que cuenta una historia ya mil veces contadas sin incluir prácticamente nada que no hayamos visto en decenas de cintas. Creo que hoy día hay que exigir a esta cintas algo más (o mucho más), ya que hay títulos recientes que tratan estos temas y consiguen como mínimo, mantener la tensión del espectador durante todo el metraje.

Las interpretaciones de la película tampoco pasarán a la historia, con un Pacino que cumple sin más, Farrell hace lo mismo que su compañero, y la chica de la cinta (Bridget Moynahan) si que queda algo por debajo de sus compañeros (la verdad es que es una actriz que no me ha convencido en ninguna de las películas que ha realizado).

Película prescindible de todas todas, se puede y de hecho se han realizado títulos mucho más interesantes recientemente. Se ve que si tienes a dos actores con “tirón” trabajando en la misma película la venta ya esta hecha, no es necesario dar nada más al espectador.

Crítica El hundimiento

Interesante propuesta la que se nos muestra en esta película sobre los últimos días de Hitler y los momentos posteriores a su muerte en el bunker de Berlín.

La película comienza con la contratación por parte del Fuhrer de su secretaria personal. Contratación que se hace bajo unas condiciones un tanto peculiares , debido a las medidas de seguridad que tiene que tomar el dictador en todo momento. Sorprende la imagen que se nos muestra de Hitler , una persona tremendamente educada y paciente, muy correcto en el trato con todos los que les rodean, incluso siendo familiar con las candidatas a ocupar el puesto.

A renglón seguido la acción avanza dos años y medio y nos traslada a una asolada Berlín, que está siendo atacada por el ejercito ruso ante la imposibilidad del mermado ejercito alemán para repeler los ataques de los comunistas. Podemos ver aquí los primeros roces entre Hitler y sus superiores , el primero que quiere negar la evidencia de la pérdida de Berlín y los segundos , más realistas, que ven que la invasión es un hecho y que quieren , de un  modo u otro abandonar Berlín para no verse en manos Rusas.

Como suele ser habitual no quiero adentrarme mucho más en la historia de la película y si en los detalles que más me han llamado la atención en ella. Especialmente destacable es, por un lado, el abandono que va sufriendo el dictador por parte de los suyos, no sólo en el Bunker de Berlín, sino en su idea de poder rechazar las acometidas del ejercito soviético, idea que sólo mantiene él en contra de la opinión de sus principales cargos militares. Al final sólo Goebbels y su esposa acompañaran al dictador en sus últimas horas en el bunker. Por otro se nos muestra un Hitler muy cercano y protector con todos los suyos , que sólo cuando ve que las circunstancias lo superan pierde los papeles y muestra, ahora sí , la cara quizás más conocida del dictador (su odio a los judios principalmente). Otro punto destacable sería la figura de Eva Braum, personaje muy bien trabajado, que oculta la realidad de la guerra bajo un manto de alegría y ganas de fiesta (dando la sensación n sus primeras apariciones de haber perdido la cabeza).

Tratamiento aparte merece la figura de Goebbels y su esposa e hijos, es sobrecogedora alguna de las decisiones que toma la pareja , por su frialdad y también por la cobardía que muestra él en uno de los momentos más críticos (el que más) que tiene que vivir la pareja en el Bunker, alguna de las escenas son muy duras más que por lo que muestra por las consecuencias que tendrá.

En cuanto a las interpretaciones sólo se puede calificar como magistral la interpretación de Bruno Ganz como el Fuhrer, cuidando los gestos al detalle, las expresiones, bordando los cambios de humor tan repentinos del personaje que interpreta.

El resto de actores cumple , destacando quizás especialmente a Juliane Kohler en el papel de Eva Braun, ya que transmite muy bien esa sensación de falsa euforia que muestra especialmente en la primera parte de la película. En el aspecto negativo en cuanto a actores se refiere destacaría a la actriz que interpreta a la secretaria de Hitler, ya que veo una interpretación a la que le falta fuerza.

El ritmo general de la película es algo lento , me parece necesario para la narración pero creo que puede hacer que algunos espectadores se puedan aburrir, en este sentido habría que decir que es una película para ver tranquilamente, ya que tiene multitud de detalles que pueden pasar inadvertidos si no se presta suficiente atención.

En cuanto a la duración creo que puede ser algo más larga de lo aconsejable, especialmente en los momentos posteriores al suicidio del dictador, quizás esto se deba a que ese es el momento más esperado del film y que , una vez ocurrido el resto de la historia pierde fuerza.

Estamos ante una gran película, destacada especialmente por lo complejo de los personajes y la relación entre ellos y, sobre todo , por el cuidado tratamiento que se da a las últimas horas del dictador en Berlín.

 

 

Crítica Cartas desde Iwo-Jima

Creo que era necesario ver las dos películas sobre las segunda guerra mundial que había rodado Clint eastwood sin dejar pasar mucho tiempo entre una y otra , y en mi caso he podido verlas las dos el mismo día, y la verdad es que son dos películas totalmente diferentes , incluso diría que noto mas sensibilidad y ternura en esta segunda película. No son secuelas , ni se hace necesario ver una para poder disfrutar de la otra , aunque sería aconsejable poder ver las dos, principalmente por que son dos grandes películas.

Si en la primera entrega “banderas de nuestros padres” Eastwood se centraba en destacar el papel de títeres que tenían los supuestos héroes de guerra, en esta segunda película Eastwood se centra más en el campo de batalla , ya que la cinta se desarrolla íntegramente en la isla japonesa , exceptuando ciertos “flashbacks” que tiene nuestros protagonistas y que después comentaremos.

Este film trata , ya que no lo he dicho antes , de la versión japonesa de la invasión americana de la isla , es decir, de como , los soldados del imperio japonés vivieron , según la visión de Eastwood, la llegada y posterior toma por parte del ejercito americano de esta isla nipona. La película no ha sido doblada al castellano y esta subtitulada íntegramente, detalle que quiero destacar por si a algún futuro espectador no les gustan las películas subtituladas.

Todo comienza, al igual que en la primera película , con los preparativos para la batalla por Iwo-Jima, donde ya se nos empieza a mostrar los primeros problemas logísticos que tiene el ejercito nipón. Conforme avance el metraje se irá viendo las diferentes vicisitudes que tienen que atravesar los soldados japoneses, especialmente cuando el ejercito americano llega a las costas isleñas. Durante toda la narración se irá mostrando a diferentes protagonistas redactando cartas que nunca llegarán a manos de sus receptores, que siempre son seres queridos, y se nos mostraran, a modo de “flashbacks” escenas de los redactores de las cartas en su vida antes de la guerra , lo que nos hará sentir con una mayor sensibilidad todo lo que los soldados plasman en el papel.

Conforme la batalla avanza los ánimos de los soldados van decayendo, y van surgiendo las reacciones de miedo en los jóvenes japoneses, que afrontarán estos duros momentos de diferentes formas.

El ritmo de la película puede pecar de una cierta lentitud y quizás los minutos finales de la película se pueden hacer algo largos, ya que el desarrollo de la película es muy similar en todo momento, pero en términos generales esta “cartas desde Iwo-Jima” es una película que nos muestra de manera muy cercana los miedos de unos soldados que se saben perdedores de una batalla casi antes de empezar la contienda, la lealtad de los soldados y los mandos nipones hacia el imperio japonés y sobre todo las reacciones de nuestros protagonistas a una derrota segura.

En cuanto a la interpretación , algo en lo que falla estrepitosamente la primera de estas dos películas, en esta segunda entrega el nivel general mejora notablemente, a lo que ayuda la versión original, especialmente destacado el papel , y también el personaje del general Kuribayashi, interpretado por un convincente Ken Watanabe.

Como dije al principio de este comentario, no es imprescindible ver las dos películas para entender a cada una de ellas individualmente, aunque , debido a su calidad y a la diferente visión que se  nos muestra en los dos títulos si sería recomendable su visionado.

Crítica Banderas de nuestros padres

Lo prometido es deuda y ya comenté, creo que fué ayer que debido a la obligación de tener que estar en casa por enfermedad iba a darle un empujón al blog en cuanto a comentarios cinematográficos se refiere, y aquí tenéis otra muestra.

En esta ocasión la película visionada ha sido “banderas de nuestros padres” , dirigida por el incansable Clint Eastwood, que para la edad que tiene el hombre es uno de los directores americanos que más película estrena al año.

En esta película se vuelve a tocar, por enésima vez, la temática de la segunda guerra mundial, en este caso centrándose en la famosa foto, que después se convirtió en famoso monumento, de la toma de la isla de Iwo-jima por parte de los americanos, arrebatándosela a los japoneses, y la culminación de ese momento representado en la colocación de la bandera por parte de un grupo de jóvenes soldados norteamericanos (ese momento es lo que recoge la foto)

La película gira en torno a este hecho, mostrando en sus primeros minutos los preparativos por parte del ejercito americano del ataque a la isla, y las relaciones entre los soldados que posteriormente serán los protagonistas de una de las instantáneas más famosas de la segunda guerra mundial. Es muy destacable el esfuerzo que hace el director por transmitir la idea al espectador de que los soldados están muy lejos de mostrarse como héroes o , simplemente como líderes carismáticos dentro de un grupo , más bien todo lo contrario. Se nos muestra a un grupo de chavales temerosos y dubitativos, sin ansias de gloria o de victoria.

Se dará posteriormente un salto en la narración para mostrarnos a los héroes de Iwo-Jima ya en casa, recibidos como héroes, y utilizados de manera descarada por las autoridades americanas para seguir haciendo caja para poder financiar la guerra, se mezclaran estas secuencias de los héroes en casa con escenas de la batalla contra los japoneses en la isla ya mencionada, que nos hará entender mejor el porque en ningún momento, ninguno de los tres protagonistas, ninguno de los héroes , se ve como tal , y si como tres chavales con muchísimos cargos de conciencia y que , por casualidades de la vida, fueron los que tuvieron que colocar la bandera americana en el momento en que un fotógrafo tomaba la famosa foto.

Gusta la forma en la que Eastwood nos muestra la utilización descarada que hacen las autoridades americanas de los chavales , tratándolos como auténticos monos de circo. Aunque la manipulación de los chicos es evidente se nos muestra como algo bastante natural.

En la parte negativa del film es obligatorio hablar de los tres actores protagonistas, que realizan una interpretación mejorable, con un Ryan Phillippe (el rubio que hace de enfermero) que no transmite nada al espectador, constantemente con cara de “que hago yo aquí” y con un Adam Beach , que interpreta al soldado indio, realizando una actuación sencillamente lamentable cuando , por su personaje, el más complejo de los tres protagonistas,  tenía argumentos más que sobrados para haber realizado una gran actuación , pero cuando un actor no da la talla , por muy bueno que sea su papel, la interpretación quedará en evidencia , y en este caso el resultado es más que deficiente.

Por lo demás decir que Eastwood vuelve ha realizar una película más que aceptable , con grandes momentos, que si bien peca de algunos grandes fallos (como los que he comentado anteriormente) y toca una temática más que usada ya en films anteriores, da un toque diferente a las narraciones cinematográficas realizadas anteriormente, quizás sobre todo por su utilización de una famosa foto para trazar a través de aquí una crítica a la utilización de los soldados por parte de los gobiernos y en general una crítica a la guerra en general.

Crítica Blade runner

Esta es una de esas películas que llevaba años queriendo ver y que, sorprendentemente nunca había visto. Al parecer hay tres versiones (creo que son tres) de este título del cual yo he podido ver el último , el denominado “final cut”.

Todos los comentarios que me habían llegado de esta cinta eran de alabanza hacia la misma, colocándole la arriesgada etiqueta de “obra maestra”.

Suele pasar en estos casos que esperas algo sobrecogedor , que te deje sin aliento, que te suponga un antes y un después en la historia del cine y por desgracia he de decir que para mi no ha sido nada de esto.

Corre el año 2019 en la ciudad de Los Angeles, los replicantes (robots con apariencia humana) sirven como “animales” de carga en planetas colonizados por humanos, pero estos replicantes se sublevan hasta el punto de que se ordena su destrucción. Unos cuantos de estos replicantes logran colarse en la Tierra y para localizarlos y destruirlos se confía en Rick Deckard (Harrison Ford) un Blade runner (lo que viene a ser un caza replicantes).

La película se muestra en todo momento confusa y por momentos inconexa, con un ritmo lento hasta aburrir y con una falta de química entre los personajes muy llamativa, lo que hace que algunas relaciones entre los protagonistas no se hagan nada creíbles. Tampoco me parece la historia excesivamente compleja (si los personajes) y la verdad es que desde el primer minuto hasta el último tuve la sensación de película , en mi modesta opinión, sobrevalorada.

Las interpretaciones en su mayoría dejan un tanto indiferente, aunque habría que destacar a Rutgher Hauer en el papel de replicante, la interpretación más conseguida de todas y el personaje más complejo de la cinta, hay momentos en los que su presencia casi asusta.

Es muy destacable su puesta en escena, creando una ciudad de los Ángeles caótica e hipnótica a partes iguales (a lo que ayuda la música de Vangelis) y que ha servido a muchas películas posteriores para crear ciudades futurista basadas en esta descorazonada Los Ángeles.

Quizás sea el hecho de que han pasado muchos años por esta cinta y algunas cintas de un estilo similar por mis retinas, quizás es como muchos dicen una película que gana con los visionados (volveré a verla en un futuro no muy lejano) o quizás sea , simple y llanamente, que no me ha enganchado desde el principio y me ha parecido una película más bien aburrida y pesada, muy lejos de lo que yo esperaba.

En fin, no todas las obras maestras gustan a todo el mundo y como se suele decir , para gusto los colores.