Crítica Bon Appetit

Hace ya mucho tiempo que no veía una película que tratara sobre una historia de amor , lo reconozco , soy el típico al que le cuesta horrores ir al cine para ver una de estas películas y me suele pasar que cuando finalmente voy a ver alguna me dejan un muy buen sabor de boca. Estamos acostumbrados a ver bodrios catalogados como “comedia romántica”, películas predecibles y repetitivas hasta aburrir. Pero no es tan habitual  que se exhiban historias de amor que traten de eso , de amor , y menos aún desde un punto de vista tan cercano y sencillo como esta “Bon appetit”.

Como suele ser habitual en mis comentarios sólo haré un esbozo  de lo que podrán ver en la película , ya que contar más de lo debido puede hacer que se pierda la chispa del film.

La película comienza con un joven cocinero español (Unax) que marcha a Zurich en busca de una oportunidad para trabajar en un gran restaurante (poco después nos daremos cuenta de que esta salida de su país también tiene que ver con dejar su vida atrás y volver a empezar de cero), allí conocerá a dos de las personas que marcarán su vida en la ciudad Suiza, La mano derecha del propietario , un apuesto joven Italiano y a la especialista en vinos del restaurante, una chica alemana. Entre ellos se establecerá una gran amistad que en el caso de el Chef español y la Sumiller alemana será algo más especial.

La película trata de la historia entre ellos principalmente, de sus dudas , de como afectan los miedos a nuestra forma de actuar pero sobre todo , a mi modo de ver , nos muestra una historia diferente, tremendamente cercana , en la que más de una vez nos veremos reflejados , más que en la historia en sí,  en ciertas situaciones o formas de actuar de los protagonista que nos serán muy familiares. Durante todo el metraje se consigue mantener al espectador metido en la película , manteniendo un ritmo adecuado en todo momento. Las interpretaciones son más que aceptables y se palpa cierta química principalmente en el trío protagonista.

Crítica The town

Al ir a ver esta película estaba un poco perdido de lo que me iba a encontrar, casi no había escuchado nada sobre ella, solamente que se parecía algo a Heat. Y la verdad es que si que tiene bastante similitudes con la película de Michael Mann, aunque en mi opinión esta última es bastante mejor película que la dirigida por el propio Ben Affleck.

La película de la que ahora hablamos comienza con el robo a un banco en Boston, y ya casi al comenzar queda claro que el protagonista (Ben Affleck) tiene un cierto “feeling” con una de las trabajadoras del banco. En definitiva el robo se complica un poco pero todo sale bien, y ya desde el principio quedan claro los roles de los diferentes autores del robo, El líder indiscutible ( Affleck), dos fieles escuderos que no darán mucho juego, y el siempre predecible compañero violento, que ante cualquier duda se pondrá a disparar.

A partir de ahí, de una manera un poquito forzada, El gran líder de la banda y la inocente trabajadora del banco comenzarán a conocerse.

No me gusta destripar la historia de las películas y como hago normalmente voy a parar de contar la trama del film. No estamos ante una gran película bajo mi humilde opinión ya que no aporta nada nuevo, los personajes ya los hemos visto en infinidad de títulos, la historia es bastante predecible, aunque no por ello deja de ser interesante, y las escenas de acción, que creo que son dos o tres , están muy conseguidas (aquí  me vino a la mente alguno de los tiroteos que pudimos ver en Heat).

Por otro lado las interpretaciones son sólo correctas, Ben Affleck cumple sin más y el resto del reparto tampoco destaca en exceso. La película entretiene. Por momentos , sobre todo al final,  se hace bastante interesante, especialmente por la espectacularidad de las escenas de acción, pero como he dicho anteriormente, uno espera algo más, y sobre todo hubiese sido muy de agradecer no haber empezado la película de una manera tan predecible, especialmente en la historia entre Affleck y la banquera.

Comentarios La red social

He de reconocerlo, soy un fan de David Fincher, exceptuando la tercera entrega de Alien, película que no he visto, y la fallida “habitación del pánico” , todas y cada una de sus películas me han parecido pequeñas obras de arte.

Empezando por “Seven” y terminando por “El curioso caso de Benjamin Button” creo que estamos ante uno de los mejores directores de la actualidad, capaz de hacer películas de temáticas muy diferentes con la misma maestría.

Era para mi una obligación ir a ver esta película y eso que no me llamaba mucho la atención la temática, hablar de como se creó facebook no era muy de mi gusto , pero detrás de la cámara estaba el amigo David , por lo que no había excusas para no verla.

Y después de verla se confirma mi teoría de que este hombre es un pequeño genio. Haciendo una película que trata una temática quizás desconocida para muchos (Mis padres no saben que es eso de Feisbuk), y manejando el ritmo del film a su antojo, Fincher crea una historia contundente, dándole ese toque tan personal que él da a sus películas, sin prisas, manteniendo en todo momento el ritmo, haciendo una película sencilla, que cuenta la historia del creador de Facebook desde sus comienzos hasta que la red social más famosa del mundo se hizo notar en todo el globo, mostrándonos a este personaje, Mark Zuckerberg, como una persona falta de carisma, bastante envidioso aunque ambicioso y obsesivo por conseguir su objetivo, crear la red de redes.

Desconocía la historia de Facebook , la verdad, y me ha resultado sorprendente ver como se creó todo este monstruo, quién lo creo y como llegó este pobre Mark Zuckerberg, un personaje profundamente  gris, a meterse en tantos líos legales.

La película,  que dura casi dos horas , se me hizo bastante corta, no me hubiese importado que se nos hubiese contado algo más sobre Facebook y sus creadores, e incluso me quedé con ganas de un poquito más (podría ser la única pega a la película), pero he de reconocer que lo que se muestra al espectador es una de las mejores películas del año, que no va a decepcionar a casi nadie, y que vuelve a poner a David Fincher entre los mejores directores en la actualidad del cine Norteamericano.