Crítica Toy Story 3

Hace muchísimos años que vi la primera aventura de esta entrañable colección de juguetes animados y creo no haber visto la segunda parte, pero los recuerdos de la primera entrega de esta gran clásico de Disney no eran malos , ni mucho menos, y de vez en cuando apetece ir a ver una de estas historias de “dibujitos” que normalmente tanto entretienen.

El caso de Toy Story 3 es aún mejor, ya que es una película enfocada no sólo al público infantil , y es algo en lo que prácticamente desde el primer minuto de la cinta se deja claro al espectador, Buscando además de entretener, transmitir una serie de sensaciones y de mensajes que en momentos puntuales de la cinta te dejan perplejo (espectacular en este sentido la escena de la trituradora de basura).

Es sorprendente que hoy día , los actores de carne y hueso cada vez sean capaces de transmitirnos menos sensaciones a los que nos sentamos en el patio de butacas y en cambio un grupo de seres creados mediante un ordenador, en este caso concreto de Toy Story 3, nos pongan la piel de gallina en varias ocasiones.

No voy a hablar de la historia de la película ya que es tan tierna y deliciosa que lo mejor es que sea descubierta por todos y cada uno de los que vayáis a verla. Supongo que no hace falta comentar que es divertida como pocas, que todos los personajes ya conocidos por los seguidores de la trilogía vuelven a mostrarnos su curiosa personalidad, que los hacen tan queridos y apreciados por los espectadores. Y mención aparte habría que hacer de los nuevos personajes introducidos en esta entrega, muy complejos y en algunos casos , terriblemente malvados, que no dejarán de sorprendernos hasta los últimos minutos de metraje.

Es una oportunidad excepcional para ver una película, esta vez si, enfocada a todas las edades, que gustará a grandes y pequeños , y que incluso me atrevería a decir que posiblemente sorprenda más a los primeros que a los segundos. Una pequeña gran delicia al alcance de todos.

Anuncios

Crítica Paranormal Activity

Ya hace algún tiempo que a nuestros cines llegaron como la “revolución” del cine de terror películas del tipo ” Las brujas de Blair”, Hechas cámara en mano, 100% cine casero, rodadas con escasísimo presupuesto etc.  Películas que en un primer visionado impactan  por su realismo y cercanía , dando la sensación al espectador de que prácticamente eres uno más de los protagonistas, mucho fuego artificial para una historia que si no fuese por lo “novedoso” de su puesta en escena , Sería un Film casi infumable. Después llegó la brutal “Rec”, en esta ocasión algo más trabajada en la puesta en escena, y mucho más elaborada en su guión, Dejando una película en la que sus 30 últimos minutos no te dejan ni parpadear, con un ritmo frenético , un muy buen entretenimiento. Y entre la primera y la segunda ha habido algun que otro film con este tipo de realización ” cámara casera en mano” que si he visto no recuerdo, o no me quiero acordar.

Finalmente llegamos a la película que nos ocupa , que estaría mucho más cerca de “la bruja de Blair”  que de la recomendable “Rec”.

La historia comienza con una pareja de chavales que viven solos en una casa (o mansión) en la que están pasando cosas “extrañas” por las noches, al parecer relacionadas con la chica. El novio de la joven , muy decidido él, adquiere una cámara digital para grabar todas las incindencias nocturnas. A partir de ahí , Cada noche (realmente no todas) ocurrirán hechos paranormales que , obviamente irán creciendo en magnitud , siendo cada vez más violentos.

Y no hay mucho más, si que es cierto que durante la cinta la historia da la sensación que puede tomar un giro interesante, que nunca toma , y se dejan dos líneas argumentales bastante llamativas en tierra de nadie , con lo que al final los guionistas tiran por el camino más corto, más simple y menos creible, haciendo de esta película otro castillo de fuegos artificiales , con una historia ridículamente simple, sustentada una vez más en el realismo que transmite la ya más que quemada “grabación casera” que en este caso encima lo único que hace es mostrarnos noche si , noche también, los “increibles” hechos que ocurren en la habitación de la parejita de jovenzuelos.

Como se puede adivinar por lo anteriormente comentado, la película es totalmente prescindible en mi modesta opinión, una repetición repetitiva de escenas paranormales y poco , poquísimo más, con unas interpretaciones muy justitas (tampoco malas) de los cuatro actores que aparecen en la película y un final relativamente impactante que ni de lejos hacen recomendable el visionado de esta cinta.